Yo no sabría por donde recordar, pero por donde recuerdo es porque estoy aquí tumbado y con la estaca de acero en el centro de mi corazón, duro es, pero ver a Carolina llorar me hace recordar porque estoy aquí tumbado un catorce de Febrero en la azotea de un edificio empresarial de Madrid. Es duro, y no quiero llorar quiero recordar y es lo único que me interesa en este momento solo recordar y fotografiar la cara de Carolina en mi mente para llevármela a mi tumba que es donde estaré cuando mi padre deje de luchar con Estefano, tengo la esperanza de que puedo dejarla a salvo con mi padre pero yo sé que Carolina le va afectar mucho esto. Pero creo que se va alegrar de que la deje una nota en su cama y una caja de bombones de chocolate con almendras, de los que a ella le gustan.
Solo de verla, sujetarme con una mano y con la otra intentándome sacar la estaca del pecho con su poder de hacer “levitar las cosas” se me pone la carne de gallina, pero el que se le va hacer, por lo menos la he salvado y eso me hará descansar mejor, o eso creo.
De repente vi una estela de luz que iluminó todo Madrid o eso me pareció, pero fue tan fuerte que…me impacto mucho. No sabía lo que estaba pasando pero oí a mi padre eufórico.
-
- Ya he acabado con él, solo me faltas tu hijo, tu, solo salvarte pido.- resopló y noté que se calló desplomado al suelo y gritó lo más fuerte que pudo.
De repente oí a Carolina decir gritando sin parar, unas palabras que me llegaron a lo profundo de mi corazón y que en ese momento la tenía que haber besado pero no pude, sentía que ya me estaba muriendo, pero creo que ella lo hizo por mi.
-
- Como he podido dejar escapar al chico de mis sueños, yo le quería y he dejado que le matarán, es injusto, le quería demasiado. – en ese momento creo que note sus labios encajando con los míos pero…susurro en mi oído después – siempre te querré Samuels Oconel Filler, ¡SIEMPRE!
Noté en un suspiro que mi
padre estaba allí, a mi lado y cogiéndome la mano como si me estuviera levantando,
pero creo que eso no era así. Me pasaba otra cosa mucho más triste, me MORÍA.